Un hasta luego ,pero no un adios

Si por algo se caracteriza la vida es por el continuo movimiento, por el continuo cambio. Y más nosotros, los carnavaleros, que en cuestión de horas cambiamos, nos pintamos la cara, nos vestimos de gala, preparados y afinados para salir a disfrutar y dar lo mejor de cada uno de nosotros. Esa es la esencia de esta maravillosa fiesta. Y ni yo mismo puedo escaparme de ese cambio.

El triunfo efímero

Volver a la normalidad después de un auténtico disparate de carreras, tiempos que cumplir, compromisos que atender, actuaciones que compartir y, sobre todo, sin perder de vista lo importante, que sigue siendo la familia, te deja el lunes de carnaval una especie de extraña resaca. Valoraciones, balances, repasos mentales a lo bien y mal hecho…

Yo a lo mío, que es lo que mejor se hacer.

Hola a todos, soy Miguel Ángel Álvarez Chamorro, ya queda menos para el ansioso teatro Martínez Montañez; Hemos trabajado mucho, si recordáis, empezamos a trazar el primer patrón del disfraz sobre el mes de julio ,¡que recuerdos!.